Datos sensibles

Nuestra opinión sobre los últimos desarrollos en el tema de la firmas para la revocatoria de Petro.

La posibilidad de exponer los datos personales o  sensibles de quienes firmaron la revocatoria de Gustavo Petro (actual alcalde Mayor de Bogotá),  ha supuesto un escándalo interesante que demuestra el valor y la importancia que este tema está adquiriendo en una sociedad mediada por Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).

Dado que ciertamente el uso de datos personales exige respeto y cuidado y  que es poco lo que se sabe del polémico proyecto, la preocupación de los ciudadanos es legítima y soportada en una ley (Ley 1581 de 2012) que ahora exige importantes cuidados en la gestión de datos personales forzando a todos a pensar en los potenciales malos usos. Pero tampoco debemos desestimar los posibles conflictos con leyes como la de acceso a la información, veeduría ciudadana, control político, entre otras. En este conflicto que seguro comienza, resaltamos que hay una sociedad dispuesta a hablar del tema y lista para discutir su alcance.

Ahora bien, la forma como se ha desarrollado este caso tiene otros dos efectos más concretos: uno contradictorio, la exposición y linchamiento de un ciudadano que hasta ahora se presenta como  el proveedor de “hosting”* del sitio “cuido mi firma” y otro reflexivo, que nos obliga a analizar el marco legal colombiano para el bloqueo de contenidos.

No existe en Colombia norma especifica sobre la responsabilidad de los intermediarios de Internet, pero de acuerdo con la Declaración Conjunta sobre la libertad de expresión e Internet firmada por los relatores para libertad de expresión de ONU, OEA, OSCE y CADHP sobre este tema se dice:

“Responsabilidad de intermediarios a. Ninguna persona que ofrezca únicamente servicios técnicos de Internet como acceso, búsquedas o conservación de información en la memoria caché deberá ser responsable por contenidos generados por terceros y que se difundan a través de estos servicios, siempre que no  ntervenga específicamente en dichos contenidos ni se niegue a cumplir una orden judicial que exija su eliminación cuando esté en condiciones de hacerlo (“principio de mera transmisión”). b. Debe  considerarse la posibilidad de proteger completamente a otros intermediarios, incluidos los mencionados en el preámbulo, respecto de  cualquier responsabilidad por los contenidos generados por terceros en las mismas condiciones establecidas en el párrafo 2(a). Como mínimo, no se debería exigir a los intermediarios que controlen el contenido  generado por usuarios y no deberían estar sujetos a normas extrajudiciales sobre cancelación de contenidos que no ofrezcan suficiente protección para la libertad de expresión (como sucede con  muchas de las normas sobre “notificación y retirada” que se aplican  actualmente).”

Algunos de quienes aseguraban que el sitio “cuido mi firma” expondría datos sensibles que podrían ser utilizados para identificar opositores de Petro identificaron al intermediario que alojaba la página, le asignaron la responsabilidad y divulgaron por las redes sociales sus datos personales (dirección de su casa, nombre e incluso dirección IP). Así decidieron, sin fórmula de juicio, que quien aparece como intermediario de “hosting”* es el responsable y expusieron sus datos al público asociados a una supuesta filiación política (que se deduce de su presunta participación en lo que suponen era un proyecto petrista) que evidentemente lo expone a posibles amenazas derivadas, de la poca civilidad colombiana a la hora de plantearnos las diferencias políticas.

De hecho, Jorge Rojas nos ha confirmado que a raiz de esta situación ha recibido visitas en su casa que intentan presionarlo. Es decir, los defensores de la intimidad de quienes firmaron la revocatoria y defienden con razón su derecho a no ser vinculados ni sometidos a represalias políticas, al mejor estilo de lo que se atribuye al régimen chavista, hicieron exactamente eso con otro ciudadano.

Finalmente, este caso nos permite hablar de otro tema de análisis que puede derivarse de lo que sabemos por las noticias de los últimos días, se trata de la forma como las autoridades controlarán los contenidos en Internet ponderando los derechos en juego.

Precisamente, porque esto puede ser polémico, desde RedPaTodos sostenemos que un bloqueo de contenidos (por derecho de autor, por buen nombre, por lo que sea) sólo se puede hacer con la intervención de un juez que evalúe los intereses y derechos en juego (socialmente se acepta con algún nivel de cuestionamiento como excepción el bloqueo de contenidos de pornografía infantil). Esto, bajo el entendido de que la Constitución Colombiana prohíbe la censura previa, y esta solo se puede dar con sanciones posteriores por parte de una autoridad judicial, no por parte de particulares o de funcionarios públicos. En este caso la página de la Superintendencia de Industria y Comercio el viernes pasado anunciaba que daba la orden al Ministerio de las TIC de bloquear temporalmente el sitio.

Esta actuación obliga a preguntar al gobierno, desde el punto de vista de las normas vigentes y de los principios jurídicos que las deben orientar, ¿cuál es la competencia de la Superintendencia y su procedimiento? ¿Cómo lo haría MinTIC? En general, ¿cuál es el procedimiento para casos como este, cuando no se llega a estrados judiciales?

* Un intermediario de hosting es quien brinda o provee el servicio de alojamiento para contenidos en Internet, es quien tiene servidores y le vende, arrienda o presta a sus clientes  las máquinas o el espacio compartido donde se  “hospedan”, “alojan” o “almacenan” contenidos que pueden ser accedidos a través de la Red. Por lo general un proveedor de hosting tiene un pool de direcciones IP públicas a las que pueden estar asociadas muchos nombre de dominio. Es importante afirmar que no siempre el intermediario de hosting es intermediario de dominios o nombres de sitios web.

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RedPaTodos:  Es un colectivo de organizaciones e  individuos de la sociedad civil que promueve un uso incluyente de  Internet y aboga por un equilibrio entre los derechos de autor y los  demás derechos y libertades civiles.

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One Response to “Datos sensibles”
  1. namisava dice:

    Para este caso considero que el Señor Rojas definitivamente aprovechándose de su posición, violó los derechos que tenemos las personas de proteger nuestros datos. Esa información es reservada y el tuvo acceso a ella y no lo pensó dos veces, simplemente la subió a un sitio en Internet. Que pena, pero yo jamás autoricé ni al Señor Rojas, ni a ningún miembro de la Alcaldía, como tampoco que al CNE para que en una página web sin restricciones publicaran todos mis datos.

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